Título
La provisión del perdón
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Nuestra deuda ante Dios fue pagada por completo en la cruz. El perdón no es el olvido de nuestra falta, es la certeza de que el precio ya fue saldado.

Versículo
...para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. (Hechos 3:19)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
Vivimos bajo el peso de errores pasados que muchas veces nos impiden avanzar, creyendo que debemos hacer algo más para ganar el favor de Dios. Esa es una carga pesada que el evangelio vino precisamente a quitar de nuestros hombros.
El perdón que recibimos en Cristo es real porque su sacrificio fue aceptado. No es que Dios se olvide de lo que hicimos, es que la deuda fue saldada en la cruz, permitiéndonos caminar en libertad total, sin las cadenas que antes nos ataban.
Esto nos invita a vivir con una ligereza de espíritu que el mundo no puede entender. Cuando sabes que tu deuda principal está pagada, puedes enfrentar la vida con la confianza de quien ha sido restaurado por el amor incondicional de su Salvador.
Consejo
Deja de intentar pagar por tus propios pecados con angustia o auto-castigo; confiesa tu falta y acepta la paz que Cristo ya compró para ti.
Oración
Padre, gracias por la libertad del perdón. No quiero vivir más bajo el peso de mi pasado. Confío plenamente en el pago de Jesús. Que tu paz inunde hoy mi conciencia. Soy libre para amarte y seguirte.
Consejo
Deja de intentar pagar por tus propios pecados con angustia o auto-castigo; confiesa tu falta y acepta la paz que Cristo ya compró para ti.
Oración
Padre, gracias por la libertad del perdón. No quiero vivir más bajo el peso de mi pasado. Confío plenamente en el pago de Jesús. Que tu paz inunde hoy mi conciencia. Soy libre para amarte y seguirte.