Título
Un Corazón de Carne
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Dios ha sustituido nuestra dureza interna por la sensibilidad de su Espíritu. La fe no es piedra fría, es vida latiendo desde adentro.

Versículo
Y os dare corazon nuevo, y pondre espiritu nuevo dentro de vosotros; y quitare de vuestra carne el corazon de piedra, y os dare un corazon de carne. (Ezequiel 36:26)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
En un mundo que suele endurecernos para protegernos del dolor, corremos el riesgo de desarrollar una coraza que también nos impide sentir la presencia y la ternura de Dios.
La promesa de un corazón de carne significa que Dios mismo interviene en nuestra esencia, ablandando nuestras resistencias y capacitando nuestra alma para adorar en espíritu y verdad.
Esta transformación nos permite ser sensibles ante las necesidades de los demás y receptivos a la voz del Espíritu Santo, alejándonos de la frialdad espiritual.
Consejo
Permite que el Espíritu Santo suavice hoy cualquier área de tu vida donde sientas frialdad o resistencia hacia Dios.
Oración
Señor, quita hoy toda dureza de mi corazón. Hazme sensible a tu voz y a tu voluntad. Que mi interior sea un lugar donde tu Espíritu habite. Transforma mis esquinas rígidas en ternura ante ti. Amén.
Consejo
Permite que el Espíritu Santo suavice hoy cualquier área de tu vida donde sientas frialdad o resistencia hacia Dios.
Oración
Señor, quita hoy toda dureza de mi corazón. Hazme sensible a tu voz y a tu voluntad. Que mi interior sea un lugar donde tu Espíritu habite. Transforma mis esquinas rígidas en ternura ante ti. Amén.