Título
La pureza de la doctrina
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
La verdad de Cristo no admite mezclas. Solo en la Palabra pura encontramos el camino seguro a casa.

Versículo
Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. (Apocalipsis 2:25)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
A menudo nos sentimos tentados a diluir las verdades bíblicas para que encajen con las corrientes de pensamiento moderno. Esta tolerancia al error, lejos de ser un gesto de amor, nos aleja sutilmente del propósito divino.
La Biblia nos recuerda que el fundamento de nuestra fe no debe moverse ante la presión cultural. Retener lo que hemos aprendido no es un llamado a la rigidez, sino a la fidelidad absoluta a la revelación de Dios en su palabra escrita.
En lo profundo de nuestro corazón, debemos cultivar el discernimiento para distinguir entre opiniones humanas y la voz de Dios. Nuestra seguridad eterna depende de nuestra capacidad para aferrarnos exclusivamente a lo que Cristo nos ha entregado.
Consejo
Dedica al menos quince minutos diarios a estudiar las Escrituras sin distracciones, comparando cualquier enseñanza externa con la base sólida de la Biblia.
Oración
Señor, gracias por tu verdad que nos liberta. Ayúdame a mantener mi corazón fiel a tu Palabra. Que nada ni nadie me mueva de la doctrina correcta. Guía mis pasos en la dirección de tu luz eterna. Amén.
Consejo
Dedica al menos quince minutos diarios a estudiar las Escrituras sin distracciones, comparando cualquier enseñanza externa con la base sólida de la Biblia.
Oración
Señor, gracias por tu verdad que nos liberta. Ayúdame a mantener mi corazón fiel a tu Palabra. Que nada ni nadie me mueva de la doctrina correcta. Guía mis pasos en la dirección de tu luz eterna. Amén.