Título
Cristo, Rey y Juez
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
No estamos solos a la deriva; el Rey de reyes gobierna con justicia y amor sobre su Iglesia.

Versículo
Yo soy el que escudriña la mente y el corazón, y os daré a cada uno según vuestras obras. (Apocalipsis 2:23)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
Vivimos en un mundo que cuestiona constantemente la autoridad, buscando siempre el camino de menor resistencia. Nos cuesta reconocer que nuestra vida está bajo un gobierno superior, uno que no solo ve nuestras acciones, sino también la intención profunda de nuestra mente.
La soberanía de Cristo como Rey y Juez de su Iglesia nos ofrece, paradójicamente, una paz inmensa. Saber que Él tiene la última palabra nos libera de la carga de querer controlar el destino de quienes nos rodean o de desesperarnos ante la injusticia aparente.
Interiorizar esta verdad significa alinear nuestros deseos con el corazón de Dios. Al reconocer su autoridad, dejamos de buscar el aplauso humano para enfocarnos en la aprobación de Aquel que escudriña lo más íntimo de nuestro ser.
Consejo
Antes de tomar una decisión importante hoy, detente y pregunta: ¿Refleja esto mi sujeción a Cristo como mi única autoridad suprema?
Oración
Rey de mi vida, te reconozco como mi máxima autoridad. Escudriña mi corazón y corrige todo lo que no te agrada. Enséñame a vivir bajo tu guía justa y soberana. Que cada obra mía sea una ofrenda para tu gloria. Amén.
Consejo
Antes de tomar una decisión importante hoy, detente y pregunta: ¿Refleja esto mi sujeción a Cristo como mi única autoridad suprema?
Oración
Rey de mi vida, te reconozco como mi máxima autoridad. Escudriña mi corazón y corrige todo lo que no te agrada. Enséñame a vivir bajo tu guía justa y soberana. Que cada obra mía sea una ofrenda para tu gloria. Amén.