Título
El Llamado a Velar
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Vivir en la presencia de Dios requiere una alerta constante de nuestra alma. La complacencia es el camino más rápido al descuido espiritual.

Versículo
Sé vigilante y afirma las otras cosas que están para morir, porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. (Apocalipsis 3:2)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
El descuido espiritual no ocurre de la noche a la mañana, sino que es un proceso gradual donde dejamos de velar. Nos acostumbramos a la rutina y perdemos la sensibilidad hacia la voz de Dios.
La vigilancia nos invita a fortalecer aquello que aún palpita en nosotros, pero que corre el riesgo de extinguirse. No es una carga, sino una invitación a mantener el fuego encendido ante la fragilidad de nuestra condición humana.
Practicar la vigilancia diaria nos ayuda a detectar cuando nos estamos alejando de nuestra esencia. Al estar atentos, podemos sostener nuestra fe y proteger la vida espiritual que Dios nos ha confiado.
Consejo
Establece un hábito de oración breve durante el día para 'velar', deteniéndote en medio de tus tareas para recordar que Dios está presente y sosteniéndote.
Oración
Señor, ayúdame a mantenerme vigilante. Que mi corazón no se aduerma en la comodidad. Fortalece lo que es débil en mí. Permíteme ver tu mano en cada momento. Guarda mi alma de la complacencia.
Consejo
Establece un hábito de oración breve durante el día para 'velar', deteniéndote en medio de tus tareas para recordar que Dios está presente y sosteniéndote.
Oración
Señor, ayúdame a mantenerme vigilante. Que mi corazón no se aduerma en la comodidad. Fortalece lo que es débil en mí. Permíteme ver tu mano en cada momento. Guarda mi alma de la complacencia.