Título
El galardón de la estrella
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
El premio más grande no es algo que podamos poseer, es la presencia misma de Cristo en nosotros.

Versículo
Y le daré la estrella de la mañana. (Apocalipsis 2:28)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
A menudo, nuestras oraciones y anhelos se centran en cosas pasajeras: éxito, estabilidad, salud o bienes. Nos cuesta imaginar que el premio final de nuestra fe es algo mucho más elevado, trascendente y glorioso que cualquier posesión terrenal.
La estrella de la mañana es un símbolo de Cristo mismo. Recibir este galardón es, en esencia, alcanzar la plenitud de la comunión eterna con nuestro Salvador. Nada en este mundo puede compararse con el brillo de Su presencia en nuestra vida diaria.
Al meditar en este regalo, nuestras preocupaciones actuales cobran una perspectiva distinta. Si lo tenemos a Él, lo tenemos todo. Aprendamos a disfrutar de nuestra relación con el Señor aquí y ahora, como un anticipo de la gloria que nos espera en Su venida.
Consejo
Hoy, busca momentos de silencio para valorar que la mayor bendición de tu vida es tu conexión personal con Jesucristo.
Oración
Señor, gracias por ser mi mayor tesoro. Que tu presencia sea suficiente para mi alma hoy. Quita mi mirada de lo pasajero y ponla en tu luz. Espero con alegría el día en que te veré cara a cara. Amén.
Consejo
Hoy, busca momentos de silencio para valorar que la mayor bendición de tu vida es tu conexión personal con Jesucristo.
Oración
Señor, gracias por ser mi mayor tesoro. Que tu presencia sea suficiente para mi alma hoy. Quita mi mirada de lo pasajero y ponla en tu luz. Espero con alegría el día en que te veré cara a cara. Amén.