Título
La Pertenencia a la Iglesia
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Amar a la iglesia local es amar el lugar donde Dios te ha plantado. Es allí, entre hermanos, donde rendimos cuentas y crecemos juntos.

Versículo
Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia... (Apocalipsis 2:19)— Versículo
Título
Escrito por
Ahmed J. Sánchez Maldonado
Reflexión
En una cultura que exalta el individualismo, es tentador vernos como cristianos solitarios que no necesitan de una comunidad. Sin embargo, el diseño de Dios es relacional; crecemos mejor cuando estamos plantados en una familia local donde servimos y somos servidos.
La iglesia local es el escenario donde nuestro amor, nuestra fe y nuestra paciencia son probados y perfeccionados. Aquí es donde realmente aprendemos a rendir cuentas, reconociendo que nuestra vida impacta a otros y que somos parte de un cuerpo vivo bajo el liderazgo de Cristo.
Valorar tu congregación es reconocer la sabiduría de Dios al ponerte precisamente allí. En lugar de buscar la perfección, busca ser un miembro que contribuye a que las obras postreras de esta comunidad sean mejores que las primeras.
Consejo
Busca una forma de participar más activamente en tu iglesia local, no solo asistiendo, sino sirviendo con los dones que Dios te ha otorgado.
Oración
Señor, gracias por el regalo de mi iglesia. Ayúdame a amar y cuidar a mis hermanos. Que mi servicio sea un aporte para todos. Que crezcamos juntos en amor y unidad. En tu cuerpo, Señor, quiero florecer.
Consejo
Busca una forma de participar más activamente en tu iglesia local, no solo asistiendo, sino sirviendo con los dones que Dios te ha otorgado.
Oración
Señor, gracias por el regalo de mi iglesia. Ayúdame a amar y cuidar a mis hermanos. Que mi servicio sea un aporte para todos. Que crezcamos juntos en amor y unidad. En tu cuerpo, Señor, quiero florecer.